Barranquilla

Vainas que solo me pasan a mí en Barranquilla, EL CHOFER DE SOBUSA

Con frecuencia hago el ejercicio de tomar un bus y dejar que me lleve a donde el diablo dejó las chancletas y me regrese de nuevo al mismo punto de partida.

Con el fin de observar, escudriñar y deleitarme con el entorno, para vivir más y mejor, es bueno para el ejercicio de escribir.

Así que me monté en un bus de “Sobusa”, exactamente en la silla de las «Amantes y las rebusconas» de los choferes (la silla que viene después del conductor), se las recomiendo. Sentarse ahí es una aventura, porque se come uno unos chorros únicos: Desde las mentadas de madres que les dan los pasajeros, hasta las tranzadas con los tipos que les toman el tiempo.

Observé el tablero del conductor y en menos de 5 minutos ya sabía su vida entera. Como se llamaba él, la mamá, los hijos, la mujer y las amantes.

Tenía un surtido de perendengues colgados en el tablero, sin mencionar que ese bus era una simulación a escala de una Discoteca. Tenía luces hasta en el piso, como el pasillo de los aviones y humo de hielo seco, en fin, ese bus era una aventura.

Así que me monté en un bus de “Sobusa”, exactamente en la silla de las «Amantes y las rebusconas» de los choferes (la silla que viene después del conductor), se las recomiendo. Sentarse ahí es una aventura, porque se come uno unos chorros únicos: Desde las mentadas de madres que les dan los pasajeros, hasta las tranzadas con los tipos que les toman el tiempo
Foto: tuimagencomunicaciones.com

A continuación el surtido inventario de lo que tipo llevaba en el frente del bus:

5 peluches. (2 perros y 3 osos, con un corazón de «te amo»).

2 afiches de Winnie poo y uno de minie y Mickey mouse.

1 afiches de pinocho que llevaba una dedicatoria: «para mi «Chuchi» Pinochón», de su chuchína pinochóna.

5 perritos y 2 tigres que movían la cabeza.

1 muñequita de la virgen del Carmen que se le encendían los ojos cuando frenaba.

1 muñequito del doctor José Gregorio que se le encendían las manos cuando frenaba.

1 sagrado corazón de Jesús que se le encendía el corazón cuando frenaba.

1 muñequita encuera que se le encendían las tetas cuando frenaba.

1 Canario vivo en una jaula al lado de la ventana.

1 abanico pequeño que se prendía con dos cables pelados.

  1. afiche de la virgen de Guadalupe
  2. afiche de la toti Vergara encuera abrazando a un gorila.

Una foto abrazando a la mamá con una dedicatoria que decía: «Vieja Victo, eres lo que más amo».

Una Foto con la esposa, y una dedicatoria que decía: “´Maryuris Yulieth”, «La Aplanadora».

Otra foto con los dos hijos dentro de un corazón que decía: “Cindy Nicol, y Moisesito”. «Los papaupa de Josejoiro».

Otra foto con la amante colgada en un collar que se ponía y se quitaba, que decía: «Josejoiro y Yamile», «El amor más grande el planeta».

Un enorme escudo del junior con letras doradas que decía: «Junior es tu papá, los demás valen mondá».

Una foto con el Pibe Valderrama y otra con Maturana y Edgard Perea.

Un cuadrito de vidrio con un tiburón teniendo sex0 con un diablo, que decía: «Así te quería tener».

El palo de la barra de cambio tapizado con peluche y una bola con un escarabajo brillante, disecado adentro.

Un afiche de fresita que decía: «Maryuris, vuelve con migo».

10 escapularios colgados del espejo retrovisor, de cualquier cantidad de santos.

Un letrero luminoso que decía: «Silvestrista 100%».

Una calcomanía bien grande que decía Olimpiquista escucha olímpica estéreo 92.1.

Un zapatico pequeño de Nike colgado al lado de unos dados de phelpha de colores en el retrovisor.

Una colección de afiches de mujeres de la revista miércoles, pegados a lo largo del techo del bus.

Un letrero en neón que decía: “Skorpion disco show. La locura musical del perreo».

Una foto con un tipo con cara de malandro y lleno de tatuaje que decía: «Mi hermano y yo» «Ponchi», ¡Nunca te olvidare!, forever… (Que dejaba en evidencia que lo habían matado a puñaladas en alguna fiesta de algún pick up).

Una foto enorme de Diomedes Díaz, que decía «Por eso la plata que caiga en mis manos».

Una foto de él bajándose del bus que decía: «El tormento de Rebolo».

Y adivinen como se llamaba el bus?: «El Papá de los pollitos».

Después de haber visto su vida y sus gustos en su totalidad en el tablero de ese bus, me dije para mis adentros: — Voy a mamarle gallo a este puñetero tipo, ahora veras tú.

— Aja José, como estas, tiempos sin saber de ti y la vieja victo como esta?, cuéntame de Maryuris, de los pelaos, moisesito, Cindy nicol, nojoda José, sentido pésame, hace poco fue que me enteré de la muerte del Ponchi, nojoda que vaina barra vale…

El tipo me quedó mirando por el retrovisor, con tremenda de cara de confusión y me responde a medio sonreír:

— Bien, bien mi llave, todos están bien por la casa. ¿Y usted qué?, ¿qué me cuenta?…

— Aquí viejo José, pal camello.

El tipo manejaba y me miraba por el retrovisor, pero lo que se llama embolatado, tirando mente pa’ ver quien era yo y de donde me conocía.

En unas de esas me pregunta:

— Mi llave, disculpe usted mi mala cabeza, pero yo no me acuerdo de usted, ¿de dónde lo conozco?.

— Nojoda viejo José, me extraña y me ofende esa pregunta, yo soy primo hermano de Maryuris Yulieth, su esposa y amigo íntimo de La Yamile, su amante.

Si antes estaba confundido, ahora había quedado en estado de coma. Y empezó a sudar a chorros, la cara la llevaba ensopáaaaa.

En eso le sonó el celular y respondió de la siguiente forma:

— Hola mi amor, como estas bebe, nos encontramos a las siete pa’ darte los cuatrocientos mil pesos que me pediste pal cumpleaños de tu mama el treinta y uno.

¿Cumpleaños de la mama? Estos tipos cuando llegan a esa edad, tras de verdes se vuelven pendejos e ingenuos. Unas auténticas mandarinas, porque los pelan rápido.

El tipo hablaba por el teléfono, pero seguía tirándome lente por el retrovisor, tratando de recordar quien era yo.

En ese son me metió conversación y me dijo:

— Nojóda compadre las mujeres son un cuento, la mujer mía es un pide plata y pide plata que le cae, ahora le tengo que dar treinta mil barras de una blusa que cogió en una revista y me la tiene al rojo con esa huevonada, porque ella es una fiera, si no se los doy, eso mejor dicho. Ya le dije que no se ponga a coger esas v3rgas, mírala ve, allá esta parada en la esquina esperándome y mejor voy quitando la foto de la otra hembra porque mejor dicho, será pa’ que yo no duerma en la casa esta noche.

Y dije para mis adentros:

— Belleza de tipo este, a la amante le va a dar cuatrocientas barras y ni él sabe ¿para qué? Y putiando para darle treinta mil pesos a la mujer para una blusita, pero le voy hacer pasar su mal rato.

En eso frenó en la esquina y llamó a la mujer y le dijo:

— Coge, aquí tienes los treinta barras y no te pongas más a coger esa vaina, que yo no cago la plata.

Yo me quedé mirando a la esposa y le dije:

— ¿Cómo está señora “YAMILE”?

Esa TIPA se puso roja, como el toro de chicago bulls, me quedó mirando con odio y me dijo:

— Háganme el favor y me respeta que yo no me llamo ninguna “Yamile”, yo me llamo “¡MARYURIS YULIETH PACHECO RUIZ!”. Pero es por este “hijueputs” que se anda revolcando con cuanta puta se le sube en esta mierda, ¿otra vez estas andando con la perra esa, Jairo José?, ¿otra vez Jairo José?….

Esa mujer se puso como una fiera y ha pillado a Josejoiro a darle uña y porro pero con ansias, se volvió una loca.

Yo me asusté y me levanté enseguida de la silla, me fui para la puerta trasera y empecé a hundir el botón del timbre desesperadamente pa’ que me abriera la puerta rápido.

— ¡Hey José!, abre que te pasaste, abre la puerta «Chuchi» que me vas a dejar muy lejos, que abras la hijueputs puerta nojóda, que necesito el tiempo y la demora me perjudica. ¡Hey! ¡Joseee!, Josejoirooo abree nojoda que me vas a dejar muy lejos…

Escrito por el mejor: Khain Escaf

Osvaldo Amarís Administrator
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