«Perdí el mejor trabajo de mi vida por una foto en redes sociales»

Luego de una larga jornada laboral, el estadounidense Emmanuel Cafferty, de 47 años de edad, se disponía a regresar a su casa, pero en el trayecto a su vivienda, algo hizo que su vida cambiara de un momento a otro. Quedó sin trabajo.

Su trabajo consistía en inspeccionar las redes subterráneas de gas y electricidad en toda el área de la ciudad de San Diego en el estado de California, diariamente le tocaba trabajar entre 10 y 12 horas.

Al terminar su jornada laboral, se fue para su casa en la camioneta de la empresa que estaba a su cargo, la ventanilla del vehículo estaba abierta, Cafferty solía conducir con una mano en el volante y con el brazo izquierdo recostado sobre la ventana.

Luego de una larga jornada laboral, el estadounidense Emmanuel Cafferty, de 47 años de edad, se disponía a regresar a su casa, pero en el trayecto a su vivienda, algo hizo que su vida cambiara de un momento a otro. Quedó sin trabajo.
Celebrando su nuevo trabajo. Foto: Emmanuel Cafferty

En una entrevista concedida a la cadena BBC News, Cafferty cuando se movilizaba en la camioneta juntaba los dedos de la mano izquierda distraídamente, un gesto que repitió en medio de la entrevista.

«En ese momento, un desconocido con un celular y una cuenta de Twitter puso mi vida del revés», comentó Cafferty.

Una fotografía dañina acabó con su trabajo

Tan solo una semana después de la muerte de George Floyd, un hombre negro desarmado, moría por la culpa de un policía blanco que le presionó el cuello con la rodilla, en la ciudad de Minneapolis.

Las imágenes de la muerte de este caballero se hicieron virales en todo el mundo a través de las redes sociales, desencadenado la que se considera la mayor ola de protestas en los Estados Unidos.

En ese contexto, el chasquido de los dedos de Emmanuel Cafferty, fue interpretado por otro conductor como un irrespeto y un gesto aparentemente usado por los supremacistas blancos.

Foto: BBC

«Ese hombre comenzó a tocar la bocina y a insultarme. Gritaba: ‘¿va a seguir haciendo eso?’ y sacó el celular para fotografiarme. Pensé que tal vez le había cerrado el paso en el tráfico, por accidente. Pero estábamos los dos parados en el semáforo y yo no entendía nada», dijo.

Luego de un par de horas del incidente, el jefe de Cafferty lo llamó a su celular diciéndole que alguien lo había denunciado en las redes sociales, la foto que el otro hombre tomó con su teléfono celular se hizo viral en Facebook y en Twitter, y por lo que quedaba suspendido de su trabajo.

Una hora más tarde, sus compañeros de trabajo llegaron a su casa para llevarse la camioneta y un computador portátil de la empresa. Cinco días después fue despedido.

«Así fue como perdí el mejor empleo de mi vida», dijo Cafferty. Un hombre nacido en Estados Unidos, sin estudios universitarios e hijo de mexicanos. Vivía su versión del sueño americano.

Por primera vez en su vida

Cafferty ganaba 41 dólares la hora, casi que el triple que en su empleo anterior, y gozaba de cobertura de salud y de jubilación por primera vez en su vida.

Cuando consiguió el trabajo, seis meses atrás, él, sus hijas y sus nietos fueron a un restaurante para celebrar esa nueva oportunidad laboral.

Cafferty dijo que no tenía ni idea que el movimiento de sus manos era asociado con un “OK” en Estados Unidos, y que podía tener connotaciones asociadas con el irrespeto.

«En mi caso, no era un símbolo. Solo estaba chasqueando los dedos. Pero un hombre blanco lo interpretó como un gesto parecido al ‘OK’, que sería racista, y se lo dijo a mis jefes, también blancos, que decidieron creerle a él, no a mí, que no soy blanco», dijo algo exasperado.

Ahora nadie le quiere dar empleo.

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